Por PETER SMITH
Cerca del 80% de los inmigrantes que están en riesgo de ser deportados de Estados Unidos son cristianos, según un nuevo informe en el que se hace un llamado a otros creyentes a tomar en cuenta el impacto de las agresivas políticas de deportación del gobierno del presidente Trump.
Según el informe, alrededor de 10 millones de cristianos son vulnerables a la deportación y 7 millones de estadounidenses cristianos comparten residencia con al menos una persona que está en riesgo de deportación.
El informe, realizado bajo el auspicio de importantes organizaciones católicas y evangélicas, se basa en una amplia gama de datos, incluidos porcentajes de afiliación religiosa en varias poblaciones de migrantes y nacionales, y en el análisis realizado por un grupo de defensa sobre los datos de migrantes en el censo de Estados Unidos.
“Aunque estamos sumamente preocupados por nuestros compañeros cristianos, no sólo nos preocupamos por los inmigrantes que comparten nuestra fe”, dijo Matthew Soerens, vicepresidente de defensa y política para World Relief, una organización humanitaria evangélica que copatrocinó el informe.
“Como cristianos, creemos que todas las personas, independientemente de su tradición religiosa o nacionalidad, están hechas a imagen de Dios con dignidad inherente”, señaló Soerens en un video. Sin embargo, agregó que muchos cristianos en Estados Unidos tal vez no se han dado cuenta de que la mayoría de las personas que podrían ser deportadas comparten su misma fe.
Entre los grupos que ayudaron a elaborar el informe se incluye a la Asociación Nacional de Evangélicos, la Comisión sobre Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos y el Centro para el Estudio del Cristianismo Global en el Seminario Teológico Gordon-Conwell en Massachusetts. Si bien el reporte no defiende ninguna postura política, su objetivo principal es el de crear conciencia sobre el tema entre los cristianos, y algunos de sus grupos patrocinadores han abogado individualmente por reformas que puedan otorgar una vía a la legalidad para ciertas categorías de inmigrantes.
Los inmigrantes que están en riesgo de ser deportados van desde aquellos que cruzaron ilegalmente la frontera hasta aquellos que pueden tener algún tipo de estatus legal que podría ser revocado. Por ejemplo, el gobierno federal ha tomado medidas para poner fin al estatus de protección temporal, el cual beneficia a muchos venezolanos y haitianos, así como un permiso humanitario que se le otorgó a otros migrantes procedentes de esas dos naciones así como a los originarios de Cuba y Nicaragua.
El presidente Donald Trump gozó de un amplio apoyo entre ciertos bloques cristianos durante sus tres campañas. En 2024, recibió el apoyo de cerca de ocho de cada diez votantes cristianos evangélicos blancos, de alrededor del 60% de los católicos blancos y de poco más de la mitad de los evangélicos latinos, según AP VoteCast, una encuesta realizada a más de 120.000 votantes.
Aunque el informe no hace una referencia directa a ese apoyo, asegura que intenta crear conciencia sobre el posible impacto de las medidas migratorias de Trump.
Incluso el miedo a la deportación podría hacer que las personas eviten asistir a lugares públicos, como los servicios religiosos. En una era en la que hay cada vez más personas en Estados Unidos sin una afiliación religiosa, muchos inmigrantes cristianos han ayudado a revitalizar las iglesias y a estimular su crecimiento, comentó Walter Kim, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos.
“Vienen de partes del mundo donde la iglesia en realidad prospera”, puntualizó Kim. “No sólo traen esa próspera fe y contribuyen a Estados Unidos, sino que también están contribuyendo a la vitalidad de la iglesia en Estados Unidos”.
Una deportación a gran escala equivaldría a una “estrategia de declive de la iglesia” impulsada por el gobierno, dijo Kim.
Kim señaló que su organización ha promovido durante muchos años reformas que creen una distinción entre aquellos condenados por delitos violentos y “la gran mayoría de inmigrantes que están contribuyendo a nuestras comunidades y a nuestras iglesias, y que son serios y están ansiosos” por quedarse en el país.
Muchos estudios han revelado que los inmigrantes son menos propensos a cometer delitos violentos en comparación con los ciudadanos nacidos en el país.
El reciente informe destacó que los católicos, en particular, representan a más de la mitad de las personas vulnerables a la deportación en Estados Unidos, señaló el obispo Mark Seitz, presidente de la Comisión de Migración de la conferencia de obispos.
Las deportaciones probablemente separarían a las familias, explicó Seitz.
“Conocemos el impacto de romper la unidad familiar y también las enormes amenazas que enfrentan las personas que son deportadas sumariamente a sus países de origen, de los cuales huyeron en primer lugar debido a las amenazas que vivían allí”, indicó Seitz, quien encabeza la Diócesis de El Paso, Texas.
Estos migrantes enfrentan peligro por la opresión gubernamental y el crimen organizado en sus países de origen, añadió Seitz.
“Hay personas que van a morir si este esfuerzo de deportación continúa al nivel actual”, dijo.
La metodología del informe incluyó calcular los porcentajes de católicos, evangélicos y otros grupos cristianos en los países de origen de los inmigrantes, basándose en afiliaciones autodeclaradas. El estudio aplicó posteriormente esos porcentajes a las poblaciones de inmigrantes dentro de varias categorías de inmigrantes.
Aunque estos métodos incluyen numerosas suposiciones, muchas regiones de origen para los principales grupos de inmigrantes y refugiados, incluidas América Latina, África subsahariana y Ucrania, tienen grandes poblaciones cristianas.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.